Llueve en la Ciudad. Llueve como pretexto, simple, blando y molesto. Lo de molesto es una formalidad, nada serio; cuando las gotas se hacen más grandes, la lluvia es mejor. Las ventanas gigantes hablan. Sobre la Del Valle, el lugar de los mil edificios y los cuartos chicos, donde las casas viejas le han cedido todo a las cajas de apartamentos, el panorama es monotono, liso y gris, muy urbano. Llueve, y una ventana se hace mil ventanas. Y un pinche loco, con su aire acondicionado. La Degetau toma una foto.
Biffy Clyro review – triumphant set marks a thunderous renewal
-
*Motorpoint Arena, Nottingham*
Coming off the back of a rough period, the Scottish band find reconnection,
renewal and purpose in their singular mix of po...
Hace 1 día.




